viernes, 25 de mayo de 2012

Edgar Allan Poe, donde quiera que estes te quiero.


Nos dijimos Te quiero, a tiempo, o nos lo dijimos demasiado  tarde? No.
Nos dijimos Te quiero, porque lo sentimos, o porque no había más que decir? No lo sé.

(Como siempre me lo callare todo. Pero como aquí nadie escucha mis palabras, solo pueden leerlas, no importa lo que escriba realmente.)

Si no respondes a mis “te quiero”  fingiré que no me duele, pero te aviso que yo solo digo “te quiero” cuando en verdad lo siento. De todas las personas podía esperar que me fallen, de hecho ya lo hicieron, menos tú,  porque si tú me fallas definitivamente dejare de creer en el amor.
Te prometo que de ahora en adelante ya no te diré te quiero todos los días porque noto que te molesta.
Tal vez tú no me quieres.
O tal vez a ti no te gusta expresar lo que sientes.

Por eso, mi amor, en lo que nos queda de tiempo, fingiré que no me importa tus desplantes. Y te amare lo más sencillamente posible.

De lo mejor,  te mereces todo lo que ya tienes y más, pero no te das cuenta. Yo con migajas me he de conformar y te querré por siempre, aunque sea en silencio, lejos de ti, o viéndote desde la sombra.
Lamento decirte que por ti; “todo lo que amo, lo amo sola.”

Te quise, vaya que te quise.


Promesas de amor?
Siempre se evaporan hacia algún lugar,
Hacia el olvido,
Casi siempre.

Yo pedía que me quieras,
Tu me quisiste,
Nos quisimos los dos,
Pero el sentimiento fue corto y delgado.
Se rompió.
Te quise.

Te quise más de lo que quería,
Más de lo que esperaba,
Más de lo que temía.

Te quise,
Y tu aun piensas que te quiero.

Te quise, te lo digo,
Mira que ya no me duele hablar de esto,
Mira que ya lo tengo claro.
No pienso esconderme detrás de un te quiero o un te extraño.
Porque te quise,
Y lo dije tantas veces.
Pero tu nunca respondías.

Te quise,
No es un anuncio
Es una amenaza.
Agárrame fuerte ahora
Porque llega el momento de borrarte o no.
De volver a quererte o enceguecerme con un adiós.