jueves, 29 de diciembre de 2011

Busca a la chica de la sonrisa rota


Estoy rodeada de personas que me ponen ausente, y lejos de mi vida.

Quisiera sonreír y decir “gracias”, pero me queda una duda.
Me quedan las dudas que se multiplican y se achican para entrar fácilmente en mi cabeza.  Se busca  sabiduría, y nunca supe que era eso. Defino cosas por mi propio concepto, lo siento Wikipedia me confunde. Me suena a basura vivir de los conceptos de alguien más, porque este mundo es relativo y no existe la verdad. De la misma manera en que vivimos en una farsa, me gustaría decirles un poco más; tienen conceptos equivocados porque lo leyeron en alguna parte, porque alguien se los dijo, puedes ahora mismo decir que mis conceptos son basura porque provienen de lo que siento y obviamente los  sentidos no se aproximan a la realidad, pero les digo algo más.. la realidad es eso que construye cada uno y es invisible si la construyo con los ladrillos de alguien más, vine al mundo para descubrir algo y no me importa vivir en mi burbuja de imaginación hasta mientras.

Me fastidia las palabras sabio, inteligente, decorar, diseñar, actuar, exito, aliento entre otras que por ahora no recuerdo, Me decepciona la palabra “etc”, como seguramente ya te podrás haber dado cuenta, porque se esconde tanto detrás de esas tres letras que es un enigma completo del cual el hombre hizo una abreviatura porque ni siquiera escribe la palabra completa “etcétera” sino “etc”.

He vivido algunas experiencias límites...

Por ejemplo: no espero que alguien me tenga lastima ni anhelo que después de leer esto intenten hacer lo que yo hago. Inhalo agua porque me imagino que estoy inhalando droga y eso me relaja, se puede decir que soy una drogadicta mental.
Sigo siendo una puta de lo que escribo. Me gusta bañarme, ponerme todas las cremas y lociones que tengo, usar calzón y ni siquiera desenredarme el cabello para caer dormida en mi cama con la sabana a mí alrededor y despertar como si hubiera tenido una gran noche. Me gusta llorar en la ducha. Me gusta escuchar música mientras me baño y cantar alto. Me gusta hacer el ridículo mientras estoy sola. Me gusta escribir por las noches. Me gusta tomar café cuando lloro. Dos veces en mi vida he comido mientras tiemblo, 5 veces lo he hecho mientras tiemblo y lloro. Me he tragado mis lágrimas unas 20 veces. Se me desgarra la garganta por las palabras que no he dicho y eso no lo conoce mi doctora, por eso cree que tengo faringitis crónica. No me gusta ser triste pero lo soy inconscientemente. No me gusta usar sostén de cono, y otras veces ni siquiera me gusta usar sostén alguno. Me gusta las canciones en inglés, me gusta que me regalen discos, películas, libros, plumas de tinta, boinas, cuadernillos grandes para escribir, suéteres, entradas a un concierto bueno, y así cosas únicas que me definen. Me gusta ser feliz, pero lo soy a mi manera.

Ojala tuviera un carro para manejar a estas horas de la madrugada e irte a ver a tu casa, lanzarte al asiento de acompañamiento y hablar hasta que amanezca. Ojala tuviera la libertad de besarte cuando quiera, y ojala pudiera abrazarte como quisiera. Pero por ahora puedo escribir una historia imaginaria de lo que sucede entre tú y yo.

Me despiertas, me haces dormir; y en fin, eres el espejismo de lo primero que pienso cuando existo. Existes en la luna de mis lentes y te agitas y sacudes cuando sabes bien que nunca te dejaría. No consigo abrir mi boca sino no son con palabras que suenan a ti y a lo que me haces sentir estando cerca o lejos, porque estando o en estado ausente has cavado tu propio hoyo en mi cabeza. Me gusta sentirme tan libre como pueda y así besarte los lunares desde el cuyo hasta tu espalda. 

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