"Estoy cansado", decimos. Pero ¿sabes qué? Sí, estamos cansados, pero no es por la falta de sueño.
Estamos cansados de despertar, sin nada que esperar, cansado de ir a la cama agotados después de hacer un millón de cosas sin placer alguno.
Estamos cansados de este vacío, este vacío que se cierne sobre nosotros a pesar de que nuestros días están llenos de actividades.
Estamos cansados de la soledad que presiona hacia abajo sobre nosotros a pesar de que estamos rodeados por decenas de personas. ¿Por qué no lo podemos simplemente decir?
Los seres humanos tienen tanto miedo de mirarse a los ojos y decir: no estoy satisfecho, estoy roto, estoy desesperada y falible.
Nos han condicionado a asociar el dolor con la debilidad, la tristeza con la frialdad, la soledad con la indignidad, la diferencia con la enfermedad, como si estos sentimientos son contagiosos, como si la ambivalencia es algo que no se sentía, pero debe ser temido. Bueno, yo digo BASTA de todo eso. BASTA de sonrisas y apretones de manos forzadas y educadas. BASTA del miedo a llorar en un lugar público, BASTA de la voz alegre falso, BASTA de las mentiras que escupen para ocultar sus problemas. Somos seres humanos. Se supone que debemos sentir. Y sentirlo todo abiertamente. No somos de metal. Somos de carne y hueso. Somos nuestra sangre agitándose través de manos frías y húmedas. Somos imperfectos, diferentes, hermosos y no debemos ocultar nuestra parte humana, porque si lo hacemos, entonces que nos queda para mostrar? Anónimo
Las ideas me llegan en el momento menos esperado, el dolor toca la puerta justamente después del momento más feliz de mi vida. Como si yo no hubiera merecido ser feliz, o para enseñarme a valorar esos cortos segmentos de felicidad. Seguramente nos falta desear menos y sonreír más.
Por cada noche que te acuestas suspirando y reflexionando que no has hecho nada bueno en el día, por cada y todas las veces que quisiste ver la luna, pero descubriste que si miras hacia arriba hay un techo. Por esas veces que te quejas del tránsito o de las calles dañadas, pero no te atreviste a bajar del carro y llegar caminando a donde tienes que llegar porque temiste sudar. Te lo recuerdo, naciste manchado de sangre, siendo pujado por una mujer, naciste llorando y gritando. Entonces ahora no malgastes tu vida. Necesitaste solo 9 meses para estar bien formado, entonces porque sigues esperando a que te gradúes, a que te cases, esperas este fin de semana, y la navidad o el fin de año para ser feliz con ropa nueva o para ver a personas que no has visto en un largo tiempo, a veces esperas todo tu vida para ser feliz. Esperas tener nietos y haberte jubilado para vivir en paz. Realmente no sé porque sigues postergando tu felicidad. El tiempo perfecto es ahora. Porque solo creyendo que ahora merezco ser feliz es que esa felicidad llegara en el momento indicado y no cuando ya no haya fuerzas para sonreír.
Cuando dudes, admite que eres una hoja, una hoja que tiene dos caminos, volar o hacerse polvo en el viento.
No tengas miedo. No tengas vergüenza. No hay nada que no merezcas, no dejes que nadie te diga que no mereces algo. Aprende a aceptar la sal de las derrotas para saborear la miel en las victorias. Nada puede lastimar tus anhelos. Eres responsable de tu felicidad y culpable de tu tragedia. Por favor, si te digo que me siento triste y cuando tú me preguntas ¿por qué? Yo no te respondo; INSISTEME, tal vez te necesito mucho...
Hoy haz algo interesante, háblale a un extraño o a un amigo de lo que sientes y permite que este te hable de lo que siente el, después de eso pueden comentar sobre ambas historias, porque si lo hacen antes estarán juzgando sin conocer la historia ni el sufrimiento de quien te escucha. Sóbale la barriga a tu mascota. Deja que el viento te despeine. Habla claramente, sin pretender nada, sin la intención de herir a alguien con tus palabras. Las mentiras provocan daño. Acepta y perdona tus propios errores, luego de eso puedes hablarme, pues no necesito de tu rencor.
No tengas lastima de ti mismo, la única cosa incorrecta que haces es no hacer feliz a alguien por cobardía, o porque tú tampoco eres feliz ya que no permites que alguien comparta su felicidad contigo. Vive la vida con los ojos abiertos, no te recuestes en la mesa cuando todavía no ha llegado la hora de dormir, porque quizás cuando sea la hora de soñar no tendrás las fuerzas necesarias para despertar y hacer esos sueños realidad.
Lávate la cara, si le temes menos a los problemas, estos desaparecerán. Porque resulta que cuando le damos demasiada importancia a algo se vuelve más critica la situación. Levántate para sentir cada uno de tus pasos, movimientos, tus pestañeas y esa cabellera, siente que te late el corazón. Sonríe, la vida es bella, nosotros la complicamos. No pierdas tiempo en decir que la vida es injusta, porque a lo mejor lo es, pero hay una sola manera de vivirla y esta es minuto por minuto.

Maravilloso, me ha encantado.
ResponderEliminar:D gracias, eres mi primer comentario. Eso me hace taan feliz, y mas aun el hecho de que te haya gustado esto
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